jueves, 31 de enero de 2013

Limpieza facial ;

Nuestro cuerpo expulsa a través de la piel una gran cantidad de materiales de desecho, a esto hay que añadirle las secreciones producidas por las glándulas sudoríparas y sebáceas. Con excepción del agua que se evapora, el resto de dichas materias se deposita en la piel, almacenándose si no se lleva a cabo una higiene completamente necesaria.
A lo largo del día estamos en contacto con partículas nocivas para la piel, chimeneas, humo de los coches, tabaco, sequedad medioambiental...
La higiene es una práctica diaria indispensable para un resultado óptimo en nuestra piel, para conseguir este acabado necesitaremos una serie de productos específicos:

-Leche limpiadora: son las más populares y utilizadas. Se trata de emulsiones fluidas que se aplican sobre el rostro con ligeros masajes en las zonas donde suele acumularse más residuo; aletas de la nariz... despues retiraremos el producto y enjuagaremos nuestro rostro con agua tibia.

-Aceites desmaqilladores: suelen ser de origen vegetal, están destinados a las pieles secas o maduras, su aplicación es la misma que la de las leches.

-Pastillas, conocidas como <<pains>> o panes desmaquillantes. Su apariencia es la de una pastilla de jabón aunque producen menos espuma. Su composición es diferente y no suelen contener componentes abrasivos que alteren el manto natural. Propias de pieles sensibles o frágiles. Su precio es elevado y hay que conservarlas cuidadosamente.

-Geles, espumas o toallitas desmaquillantes : Estas completan la amplia variedad de texturas que podremos encontrar. Las toallitas son increíblemente cómodas para transportar y vienen fenomenal para esos días que no nos apetece realizar el ritual completo con algodones y fluidos.


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